Dependencia de los portales
La visibilidad se alquila mes a mes. El día que se deja de pagar, la promoción desaparece de internet, y lo que se pagó no dejó nada detrás.
Casi todas las promociones de esta zona se venden por un canal prestado. Funciona, hasta que deja de funcionar: el precio lo comunica otro, el contacto lo recibe otro y el dato no existe. Esta página explica ese problema entero y cómo se construye la alternativa.

Una promoción de obra nueva en Alicante, en Elche, en la Vega Baja o en Murcia llega hoy al mercado por tres puertas: los portales inmobiliarios, las agencias locales y las redes de reventa extranjeras. Las tres funcionan y las tres venden. Ninguna de las tres es suya.
El resultado se ve al final de la promoción y no antes. Se han vendido las unidades, sí, pero la promotora termina sin saber qué canal las vendió, sin una lista de compradores propia y sin ningún activo digital que sirva para la promoción siguiente. Se vuelve a empezar de cero, y se vuelve a pagar.
No es un problema, son seis, y se alimentan entre ellos. Casi ninguna promotora los tiene todos; casi ninguna se libra de tres.
La visibilidad se alquila mes a mes. El día que se deja de pagar, la promoción desaparece de internet, y lo que se pagó no dejó nada detrás.
Redes extranjeras que revenden el producto con su propio texto, sus propias fotos y su propia comisión. El comprador cree que compra a ellas.
El interesado escribe a un tercero, que decide cuándo, cómo y a cambio de qué le pasa el contacto. La relación empieza sin la promotora.
No hay lista propia de interesados, ni por país, ni por tipología, ni por presupuesto. Al empezar la siguiente promoción no hay a quién avisar.
Nadie sabe responder de dónde salió una venta. La inversión del mes siguiente se decide por intuición y por costumbre.
Es la consecuencia de los cinco anteriores: la promoción no tiene una casa en internet donde el comprador llegue directo.
El coste visible es la comisión, y es el que todo el mundo mira. El coste invisible es más caro: es el margen de negociación que se pierde cuando el precio lo comunica un tercero, y es el tiempo comercial que se gasta en contactos que llegan tarde y mal cualificados.
Y hay un tercer coste que solo aparece en la promoción siguiente. Una promotora con canal propio empieza la nueva promoción con un dominio que ya posiciona, textos que ya existen en cinco idiomas y una lista de interesados que ya dejaron su correo. Una promotora sin canal propio empieza otra vez desde el primer día, y vuelve a pagar la misma visibilidad alquilada.
Buscamos su promoción como la buscaría un comprador de Madrid, de Manchester, de Amberes o de Oslo. Quién la anuncia, en qué posición, con qué precio y con qué fotos. Sale un documento con capturas fechadas, no una opinión.
Dominio a nombre de la promotora, estructura por tipologías, planos, memoria de calidades, ruta de contacto y velocidad real en móvil. Es el activo central: todo lo demás apunta ahí.
Cinco idiomas escritos por mercado, cada uno en su propia dirección, con hreflang y canonical correctos para que compitan en su país en lugar de competir entre ellos.
Posicionamiento en el buscador del país del comprador, sobre las búsquedas que hace de verdad, que no son las que hace un comprador español sobre la misma vivienda.
Búsqueda y redes segmentadas por país e intención, con la cuenta publicitaria a nombre de la promotora y el presupuesto de medios siempre aparte del honorario.
Cada contacto queda atado a su origen: país, idioma, campaña, página. El informe mensual dice el coste real por contacto útil, no las impresiones.
No podemos enseñarle resultados de clientes: la marca es nueva y no vamos a inventarnos ninguno. Lo que sí podemos es hacer la cuenta delante de usted, con las medias del sector que están publicadas y con nuestras hipótesis declaradas una por una.
El punto de partida de la cuenta. Es una unidad neutra: lo que cuesta comprarlas cambia con el país, la temporada y la competencia, y por eso este sitio no publica ninguna cifra de inversión.
Con una tasa de clic de entre el 2,5 % y el 3,75 %. El extremo alto es la media publicada del sector inmobiliario en campañas de captación en Meta; el bajo es la hipótesis prudente que aplicamos cuando el público es internacional y se reparte en varios idiomas.
Entre el 3 % y el 9,5 % de esos clics dejan sus datos. El extremo alto es de nuevo la media publicada, medida sobre formularios dentro de la propia red social; el bajo es lo que consideramos razonable en un formulario alojado en la web de la promoción, que pide más y filtra más.
Presupuesto coherente, plazo de compra razonable y ganas de ver la promoción. Aquí ya no hay dato público que valga: es la parte que se mide en su propio panel desde el primer mes, y la que más depende de lo rápido que conteste su equipo comercial.
Esto es una cuenta, no una promesa. No garantizamos ventas ni número de contactos, y no publicamos resultados de clientes. Preferimos enseñar el método y que usted juzgue la cuenta.
Es la razón por la que insistimos en el posicionamiento aunque tarde, y la razón por la que no vendemos solo campañas. Hacen falta las dos, pero no hacen lo mismo ni en el mismo plazo.
Contactos que entran cada mes
No comercializamos igual en la capital que en la costa, ni en Murcia que en la Vega Baja. Cada mercado tiene su comprador, su producto y su competencia.
La capital y su franja litoral, con la mezcla más equilibrada entre comprador residente y comprador extranjero de toda la provincia.
Un mercado propio, con demanda nacional en la capital y demanda internacional en el Mar Menor y la Costa Cálida.
Segunda ciudad de la provincia y demanda mayoritariamente residente. Otro comprador, otro discurso y otro calendario.
Orihuela, Torrevieja, Guardamar, Pilar de la Horadada, Rojales. El mercado más internacionalizado, y el más dependiente de intermediarios.
Cada pieza se puede leer por separado, pero solo funcionan juntas: una web sin idiomas no capta fuera, y una captación sin medición no se puede corregir.
Qué necesita una promotora que una agencia generalista no suele entender: el ciclo de la promoción, la preventa y el equipo comercial.
El activo central. Por qué la web de la promoción no es la web corporativa de la promotora, y qué tiene dentro.
Estructura multilingüe, hreflang y SEO internacional para competir en el país del comprador y no solo en España.
Cómo entran los contactos, cómo se atribuyen a su origen y cómo se sabe qué canal pagó las llaves.
Contenido, publicación y community management de la promoción: quién responde los mensajes, con qué tono y en cuánto tiempo.
Quién compra, desde dónde, en qué idioma y en qué momento del año empieza a buscar.
Es el conjunto de activos digitales propios con los que una promotora pone su promoción delante del comprador y recibe el contacto directamente: web propia de la promoción, idiomas, posicionamiento, campañas y medición del origen. Se distingue de la publicidad porque no se apaga cuando se deja de pagar: lo construido queda.
Sí, y es lo que recomendamos cuando hay dudas. El inventario y el diagnóstico se encargan sueltos: se ve el trabajo y se ve el problema antes de comprometerse con el resto.
No. Se pueden mantener perfectamente. Lo que cambia es que dejan de ser la única puerta, y que por primera vez se puede comparar lo que cuesta cada canal con lo que trae.
Cambia el enfoque, no el método. Con obra avanzada pesan más las fichas por unidad y la captación inmediata que la construcción de marca del proyecto, y la web se monta más ligera y más rápida.
Sí. El alcance se ajusta al tamaño: una promoción de doce viviendas no necesita cinco idiomas ni cinco campañas, y decirlo forma parte del trabajo.
Es la parte que menos compromete y la que más cambia la conversación: ver, negro sobre blanco, cómo se está vendiendo hoy su promoción sin usted.