Competir en el país del comprador
Un comprador belga no busca lo mismo, ni con las mismas palabras, ni en la misma época que un comprador español. Internacionalizar una promoción no es traducir la web: es construir cinco entradas distintas al mismo producto.
Traducir no es internacionalizar
La versión inglesa de casi todas las webs de promoción de esta zona es la versión española pasada por un traductor. Se lee, se entiende, y no posiciona, por dos razones: no contiene las palabras que el comprador escribe realmente en su buscador, y no responde a las preguntas que se hace alguien que compra fuera de su país.
Un comprador extranjero no pregunta por los metros construidos: pregunta por los gastos anuales, por la comunidad, por lo que ocurre después de la firma, por la hipoteca siendo no residente y por cuánto se tarda de verdad hasta el aeropuerto. Nada de eso está en el texto español, así que tampoco está en la traducción.
Lo que ve un alemán en cada caso
La misma persona, la misma promoción y la misma búsqueda, con dos webs distintas detrás. La diferencia no está en la calidad de la traducción: está en si Google tiene algo alemán que enseñar.
- Busca en alemán desde Múnich
- Google no encuentra página alemana
- Sale la portada en español
- Se va antes de cambiar el idioma
El idioma existe en la web, pero no tiene dirección propia. Lo que no tiene dirección propia no se posiciona y no se puede enlazar.
- Busca en alemán desde Múnich
- Google enseña la versión /de/
- Lee, descarga la ficha y escribe
Cada idioma tiene su dirección, su canonical hacia sí misma y su hreflang recíproco. Google sabe qué versión enseñar a quién.
Cómo se monta una web multilingüe que no se estorba
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Una dirección propia por idioma
Cada versión vive en su propia URL, estable y legible. Nada de cambiar el idioma con un parámetro o con una cookie: lo que no tiene dirección propia no se puede posicionar ni enlazar.
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Canonical apuntando a sí misma
Cada versión es la original de su idioma, no una copia de la española. Un canonical mal puesto hacia el español borra del índice las otras cuatro, y es el fallo más caro y más común.
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hreflang recíproco y completo
Las cinco versiones se declaran entre sí, más x-default. Si una sola no devuelve la referencia, Google descarta el grupo entero y las versiones compiten entre ellas.
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Contenido escrito por mercado
Se parte de un texto base y se reescribe por país, con sus preguntas y sus términos. No es traducción automática publicada tal cual, porque en este producto se nota y cuesta credibilidad.
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Búsqueda propia de cada idioma
Las palabras que usa el comprador en su lengua no son la traducción de las españolas. Se investigan por separado, mercado por mercado, antes de escribir.
Dos audiencias que no se mezclan nunca
Este sitio, el de HolaDomus, habla a promotores: comercialización, promotoras, canal propio, captación. La web de una promoción habla a compradores: obra nueva, villa, apartamento, new build, Neubau, programme neuf.
Son dos estrategias de posicionamiento distintas, con dos vocabularios y dos intenciones de búsqueda que no tienen nada que ver. Mezclarlas en un mismo sitio es la forma más rápida de no posicionar en ninguna de las dos, y es un error que se ve constantemente en las webs de promotora de la zona.
De qué se compone la infraestructura
Cada pieza se puede leer por separado, pero solo funcionan juntas: una web sin idiomas no capta fuera, y una captación sin medición no se puede corregir.
Marketing para promotoras
Qué necesita una promotora que una agencia generalista no suele entender: el ciclo de la promoción, la preventa y el equipo comercial.
Web de la promoción
El activo central. Por qué la web de la promoción no es la web corporativa de la promotora, y qué tiene dentro.
Captación de compradores
Cómo entran los contactos, cómo se atribuyen a su origen y cómo se sabe qué canal pagó las llaves.
Redes sociales y comunidad
Contenido, publicación y community management de la promoción: quién responde los mensajes, con qué tono y en cuánto tiempo.
El comprador internacional
Quién compra, desde dónde, en qué idioma y en qué momento del año empieza a buscar.
La comercialización digital
La página que lo explica entero: el problema del canal prestado y cómo se construye uno propio.
Sobre los idiomas
¿Es suficiente con el inglés?
Para el británico, el irlandés y el nórdico, casi siempre. Para el alemán, el neerlandés y el francés, no: son mercados que leen y comparan en su lengua y que notan enseguida un texto pasado por traductor automático.
¿Cinco idiomas no diluyen el posicionamiento?
No, si están bien declarados. El hreflang le dice a Google que son la misma página en cinco lenguas y no cinco páginas compitiendo entre sí. Hecho mal, sí perjudica, y es un error muy frecuente.
¿Qué idiomas conviene abrir primero?
Depende del municipio y del producto, no de una lista general. En la Vega Baja el inglés y el neerlandés suelen ir por delante; en la costa de Murcia el peso del comprador nacional cambia el orden. Se decide con el inventario delante.
¿Hace falta un dominio por país?
No. Un solo dominio con carpetas por idioma es más barato, más fácil de mantener y concentra la autoridad. Los dominios por país solo compensan en operaciones muy grandes con equipo local en cada mercado.
Veamos cómo le buscan fuera
Buscamos su promoción desde los cinco mercados y le enseñamos lo que sale, con capturas. Suele ser la conversación más corta y más útil de todas.