Web y dominio propios
La promoción tiene su nombre, su dirección en internet y su ficha por tipología. Registrada a nombre de la promotora, no alquilada a un portal.
Construimos la infraestructura digital que permite a una promoción de obra nueva atraer, medir y convertir demanda internacional desde canales que usted controla. No sustituimos lo que ya le funciona: reducimos su dependencia de lo que no controla, y por primera vez le ponemos un dato al lado de cada contacto.

de las compras de vivienda en la provincia de Alicante las hizo un extranjero en el tercer trimestre de 2025.
es la media española en ese mismo trimestre. Alicante triplica al país.
Cada dato de mercado de este sitio lleva su fuente al lado, y esta no es la excepción. Los escenarios con números que aparecen en algunas páginas son cálculos, no resultados: separan siempre el dato publicado de nuestra hipótesis. No publicamos resultados de clientes que no sean nuestros.
Fuente: Colegio de Registradores, Anuario 2025, recogido por Alicante Plaza.HolaDomus no vende viviendas y no cobra comisión por venderlas. Construye la infraestructura digital con la que una promotora comercializa su propia obra nueva: la web de la promoción, sus idiomas, su captación y su medición. Todo registrado a nombre de la promotora desde el primer día.
Tampoco somos una agencia de marketing generalista que un día lleva un restaurante y al siguiente una promoción de sesenta viviendas. Trabajamos un solo producto, el residencial de obra nueva, y un solo interlocutor: el promotor y su responsable comercial.
La diferencia práctica es la propiedad. Un portal le alquila visibilidad mientras paga. Una agencia de anuncios le alquila campañas mientras paga. Aquí lo que se construye se queda: el dominio, la web, los idiomas, las cuentas y los datos son suyos y sirven para la promoción siguiente.
Este sitio está escrito para promotores inmobiliarios, promotoras, desarrolladores y responsables comerciales de promociones de obra nueva. Si usted busca una vivienda, esta no es la página: aquí no hay inmuebles a la venta.
El punto de partida habitual es una promotora que tiene la obra en marcha, un buen producto y una comercialización que depende de portales y de agencias externas. Vende, pero no controla ni el relato ni el contacto ni el dato.
No vendemos horas de agencia ni packs de publicaciones. Montamos las piezas que convierten una promoción en un canal de venta que funciona sin intermediario y que se queda en su poder.
La promoción tiene su nombre, su dirección en internet y su ficha por tipología. Registrada a nombre de la promotora, no alquilada a un portal.
Español, inglés, francés, alemán y neerlandés, con hreflang declarado, para que cada comprador aterrice en su versión y no en una traducción aproximada.
Búsqueda y campañas donde vive el comprador y en la temporada en la que decide, que no es la temporada en la que viaja.
Cada formulario, cada WhatsApp y cada llamada quedan atados al canal que los trajo. El histórico es exportable y es suyo.
Contenido, publicación y community management de la promoción. La obra contada mes a mes, y alguien que responde los mensajes en el idioma en el que llegan.
La campaña deja de traer contactos el día que se apaga. Una página bien posicionada sigue trayéndolos, y por eso el SEO se trabaja a años, no a semanas.
Su promoción aparece con su nombre y su web en el idioma del comprador, antes que la ficha del intermediario que la revende. La primera impresión del producto la da usted.
El formulario, el teléfono y el WhatsApp son suyos. No hay una capa intermedia que reciba primero y decida después qué le pasa y a cambio de qué comisión.
País, idioma, campaña y página de entrada. Al mes siguiente se invierte donde funcionó y se corta donde no, con un dato y no con una intuición.
Un canal propio no expulsa a las agencias que revenden su producto: las pone en su sitio. Usted ve por fin cuánto trae cada una y cuánto le cuesta.
Cuando se agotan las unidades no se apaga nada. El dominio, los textos, los idiomas y el histórico de contactos siguen ahí para la siguiente.
Es la diferencia entera, dibujada. Arriba, el camino que recorre hoy una persona interesada en su promoción. Abajo, el que recorre cuando la promoción tiene su propia casa en internet.
Usted no sabe cuántas personas vieron su promoción, en qué idioma buscaron, ni cuántas se quedaron por el camino. Solo ve el final.
El contacto entra a su nombre y con su origen pegado: país, idioma, campaña y página de entrada.
Conviene decirlo pronto, porque casi todas las agencias digitales empiezan por lo contrario: los portales inmobiliarios funcionan. Tienen audiencia, tienen tráfico y traen demanda real. Un promotor que lleva veinte años vendiendo lo sabe mejor que nosotros, y un discurso que prometa sustituirlos no es ambicioso, es poco serio.
Lo que sí es un problema es depender exclusivamente de una audiencia que no es suya. Un portal le alquila visibilidad mientras paga, y el día que cambia sus reglas, su precio o su algoritmo, usted se entera por el resultado. Lo mismo vale para las agencias extranjeras que revenden su producto: son útiles, y no le pertenecen.
No sustituimos sus canales actuales. Reducimos su dependencia de los que no controla, construyendo al lado uno que sí es suyo. A partir de ese día existen dos caminos hasta su promoción, y usted puede comparar cuánto le cuesta cada uno.
Cuatro capas. La de abajo es suya y no la tocamos: su CRM y su equipo comercial siguen exactamente donde están. Nosotros montamos la capa de captación y de atribución que hoy le falta, y la conectamos con lo que ya tiene.
De dónde llega el comprador antes de saber que su promoción existe.
La capa que construimos: la casa de la promoción en internet, sus idiomas, la captación y la medición del origen de cada contacto.
Lo que usted ya usa. Nos conectamos a ello; no proponemos cambiarlo salvo que usted lo pida.
Quien llama, quien enseña la promoción y quien firma. Sigue siendo el suyo, y nosotros no hablamos nunca con su comprador en su nombre.
Es la objeción que más veces hemos oído antes de empezar: que llegue una agencia con un sistema nuevo que obligue al equipo comercial a cambiar de herramienta en plena preventa. Aquí no pasa, y estas son las cinco cosas concretas que lo evitan.
Una agencia que informa de impresiones y de clics le está contando su propio trabajo. Lo que decide si una promoción se vende es lo que pasa después del clic, y eso es lo que ponemos en el informe: cada etapa con su indicador.
Este embudo es la estructura del informe, no un resultado: los números de cada etapa son los de su promoción y aparecen cuando existen. No publicamos aquí los de nadie, ni propios ni ajenos.
Es lo que separa un canal propio de un canal alquilado, y por eso se escribe en el contrato antes de empezar y no se deja para el final. Todo lo que sigue queda a nombre de la promotora desde el primer día.
Cada pieza se puede leer por separado, pero solo funcionan juntas: una web sin idiomas no capta fuera, y una captación sin medición no se puede corregir.
Qué necesita una promotora que una agencia generalista no suele entender: el ciclo de la promoción, la preventa y el equipo comercial.
El activo central. Por qué la web de la promoción no es la web corporativa de la promotora, y qué tiene dentro.
Estructura multilingüe, hreflang y SEO internacional para competir en el país del comprador y no solo en España.
Cómo entran los contactos, cómo se atribuyen a su origen y cómo se sabe qué canal pagó las llaves.
Contenido, publicación y community management de la promoción: quién responde los mensajes, con qué tono y en cuánto tiempo.
Quién compra, desde dónde, en qué idioma y en qué momento del año empieza a buscar.
La página que lo explica entero: el problema del canal prestado y cómo se construye uno propio.
No comercializamos igual en la capital que en la costa, ni en Murcia que en la Vega Baja. Cada mercado tiene su comprador, su producto y su competencia.
La capital y su franja litoral, con la mezcla más equilibrada entre comprador residente y comprador extranjero de toda la provincia.
Un mercado propio, con demanda nacional en la capital y demanda internacional en el Mar Menor y la Costa Cálida.
Segunda ciudad de la provincia y demanda mayoritariamente residente. Otro comprador, otro discurso y otro calendario.
Orihuela, Torrevieja, Guardamar, Pilar de la Horadada, Rojales. El mercado más internacionalizado, y el más dependiente de intermediarios.
Una promoción de nueve viviendas y una de ciento veinte no se comercializan con el mismo trabajo, así que no pueden llevar el mismo precio. No publicamos una tarifa porque cualquier cifra puesta aquí sería falsa para uno de los dos. Se estudia la promoción, se pone por escrito lo que se hace, y ese presupuesto es cerrado.
Ver cómo se pide un presupuestoNo. No vendemos viviendas, no intermediamos y no cobramos comisión sobre ninguna venta. Construimos el canal digital con el que usted comercializa su promoción, y su equipo comercial sigue siendo el que vende y el que firma.
No. Ellas siguen vendiendo. Lo que cambia es que además existe un canal directo suyo, sin comisión de intermediación, y que por primera vez usted ve cuánto trae cada canal.
Casi nunca. La web corporativa habla de la empresa y sirve para dar confianza; lo que falta es la web de la promoción, que habla de un producto concreto, con sus tipologías y sus planos, y en varios idiomas. Conviven y se enlazan.
Usted, desde el primer día. El dominio se registra a nombre de la promotora y las cuentas publicitarias también. Si un día dejamos de trabajar juntos, se entregan los accesos y no hay nada que rescatar.
Alicante y su área, Elche, la Vega Baja completa y la Región de Murcia. Es el territorio que conocemos de verdad, con su comprador y sus estacionalidades. Fuera de ahí se estudia caso por caso y se dice que sí o que no.
El inventario de cómo se ve hoy la promoción se entrega en la primera semana. La web y los idiomas dependen del material disponible: con renders y planos listos, se cuenta en semanas.
Con el nombre del proyecto, el municipio, el número de unidades y la fecha prevista de entrega ya se puede tener una primera conversación útil. No hace falta preparar nada más.